viernes, 19 de marzo de 2010

Trivialdad.

Las cosas triviales de este mundo
complementan a las que de verdad importan,
pero no por ello se les resta importancia.

Son el azúcar del café de cada tarde,
son aquellos mitones que me puse
para la épica batalla de bolas de nieve,
aquella caricia que me diste
después del primer beso.

El café, amargo sería si el azúcar,
pero el azúcar solo nadie lo prueba.
Los mitones evitaron la bofetada helada
que venía hacia mí,
pero los mitones en el armario o hacen nada.

La caricia,
me arrancó la sonrisa oculta
que tu me paralizaste en boca,
pero la caricia en vano sólo esconde traición.

Así que las cosas triviales
pueden ser a la vez grandes cosas
o no servir para nada


1 comentario:

  1. lucia despues de leer esto solo puedo decir que te superas día a día



    Un beso

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