domingo, 8 de noviembre de 2009

Elige tu camino.

¿No ves esa angosta vereda
cubierta de espinos y zarzas?
Esa es la vereda de Bien,
aunque pocos vengan por ella.

¿Y no ves ese ancho camino
que cruza los campos de lirios?
Por él se camina hacia el Vicio,
aunque algunos digan al Paraíso.

¿Y aquel tan hermoso sendero,
el que serpentea entre helechos?
Va al hermoso país de los Elfos,
donde tu y yo esta noche iremos.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Tu ojos.

Aquellos ojos susurrantes que creo,
que no se han callado,
que no se han esfumado,
que siguen acechándome.

Es como un juego, en el que
el es el depredador
y yo la presa, que sabe que
su adversario no se atreve a morder.

Deseando tus ojos, si,
la gatita que juega con fuego,
un fuego que no quema,
queriendo tus palabras.

Anhelando la tibia oscuridad,
esa oscuridad de tus ojos,
la dulce e incitante oscuridad,
no quiero que llegue otra luz.

Otra luz... Si,
tu propia oscuridad
es veneno y droga y amor,
mi luz.